


El principal candidato de la oposición a la Presidencia de Venezuela, Manuel Rosales, ha dicho que su país es gobernado actualmente por Cuba, algo que prometió que se acabará si él gana las elecciones del próximo 3 de diciembre.
"El tipo", como nombró al actual presidente y candidato a la reelección, Hugo Chávez, "es un títere del sistema comunista y totalitario que tiene preso al pueblo de Cuba", y son ciudadanos de ese país quienes hoy dirigen los destinos de los venezolanos, "y eso se va a acabar", dijo Rosales en un mitin en Caracas.

os y ríos de venezolanos que colmaron las calles en esta verdadera avalancha" a prepararse para gobernar sin revanchismos.
Sin ofrecer un cálculo del número de personas que participó en la multitudinaria manifestación celebrada en una zona del centro-oeste de la capital, alimentada de marchas simultáneas, Rosales exhortó "a los ríos y ríos de venezolanos que colmaron las calles en esta verdadera avalancha" a prepararse para gobernar sin revanchismos.
"Si alguien tiene alguna factura, que la bote", subrayó al descartar represalias contra los "chavistas", quienes han hecho un gobierno "muy malo que se tiene que ir el próximo diciembre".
Reiteró su confianza en que el 3 de diciembre "le vamos a dar un revolcón" a las pretensiones de reelección de Chávez, e insistió en que la "actual encrucijada" de Venezuela es mantener el tutelaje cubano o liberarse de ello.
También destacó que Venezuela está entre los países "más ricos del mundo", pero que "tiene un gobierno rico y un pueblo pobre" y que dos de cada tres venezolanos están sin empleo o forman parte de la llamada economía informal.
Desde que Chávez llegó al poder, en 1999, Venezuela ha recibido por exportaciones de petróleo 400.000 millones de dólares, "y sin embargo tenemos desempleados", dijo, y renovó su oferta de entregar en efectivo el equivalente a entre 280 y 465 dólares mensuales a cada una de las familias "de clase media y del sector popular".
También negó cifras oficiales que aseguran que la producción petrolera es de 3,4 millones de barriles diarios y aseguró que llega a un máximo de 1,1 millones y que buena parte "la andan regalando".
"En mi gobierno, ni un dólar, ni un barril" de regalo para nadie, señaló, e insistió en que su oferta electoral apunta a entregar una quinta parte de la renta petrolera directamente a sus conciudadanos, a través de una tarjeta bancaria.