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Martes, 6 de Enero de 2009
 

RAMSEY CLARK: CONTRACORRIENTE

Raquel García Hermida

El pasado 5 de noviembre, Sadam Husein fue condenado a muerte por ahorcamiento por la matanza en 1982 de 148 chiíes en la ciudad iraquí de Dujail. El largo juicio del ex dictador concluyó en una sesión que comenzó con la expulsión de la sala de uno de sus más prominentes defensores, el ex Secretario de Justicia estadounidense Ramsey Clark.

Clark se ha distinguido en su carrera pública por su firme oposición a la resolución de conflictos mediante la violencia, convirtiéndose así en símbolo del movimiento pacifista, especialmente en Estados Unidos. En sus años como máximo responsable de la Justicia norteamericana (1967-1969) se centró en la defensa de los derechos civiles y otras cuestiones de interés social.  No en vano fue el primer Fiscal General en solicitar la abolición de la pena de muerte.

Su batalla contra el castigo capital le ha llevado, a lo largo de su vida, a ocupar el asiento del abogado defensor en juicios contra presuntos criminales de todo tipo que con toda probabilidad serían condenados a muerte. Desde el líder libio Mohamad Gadaffi hasta el mismo Sadam, pasando por uno de los cómplices en el ataque al World Trade Center en 1993. Asimismo, Clark ha mostrado su continuado apoyo al Partido Mundial de los Trabajadores (Workers World Party), una de las organizaciones marxista-leninistas más radicales del mundo, considerada casi-terrorista por el gobierno de EEUU.

Según el sitio online discoverthenetworks.org, es la simpatía de Ramsey Clark hacia grupos terroristas y estados anti-americanos lo que le ha llevado a apoyar a Sadam Husein tanto en la I Guerra del Golfo como en la actual invasión de Irak. Según dicha fuente, Clark remitió una carta al Presidente Bush en 2003, en la que declaraba que “una nación enorme y todopoderosa ha asaltado a un pueblo pequeño e indefenso al otro lado del mundo con chocante y espantoso terror”. El ex alto funcionario niega también que Husein sea un tirano, y atribuye dicho adjetivo al propio Bush. Clark es el fundador de la organización “Vote to Impeach”, que busca someter al inquilino de la Casa Blanca al equivalente estadounidense a una moción de censura parlamentaria. ¿El motivo? Abuso de poder presidencial.

Es un principio inalienable de cualquier sociedad democrática y regida por el principio de legalidad el que todo individuo tiene derecho a un juicio justo y, consecuentemente, a una defensa competente. Ramsey Clark es todo un ejemplo de hasta dónde se debe llegar para proteger dicho derecho. Pero también es consciente, como muchos otros juristas y ciudadanos en todo el mundo, de que la pena de muerte es sólo alimento para el odio y el ansia de venganza y una violación fragrante de los Derechos Humanos. En un Irak cada vez más fragmentado, los jueces que determinaron la sentencia de Sadam dieron un paso no hacia la reconciliación nacional, sino hacia una ruptura aún más profunda entre las diversas facciones.

 

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