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Jueves, 9 de Septiembre de 2010
 

Comentarios sobre el artículo 13/11/06 - Eduardo Punset: La felicidad es una emoción efímera (Isabel Hernández)

Estimados sres,
 
Estas líneas son solo algunas reflexiones que me surgieron tras la lectura del artículo publicado en su periódico 13/11/06 - Eduardo Punset: La felicidad es una emoción efímera.
 
Debo decir que no he leído el libro del Sr. Punset. Mi intención tampoco es hablar del libro, sino de dejar aquí unas reflexiones algo deshilvanadas que me surgen al paso del mismo.
 
Se habla de felicidad como emoción. Quizá la felicidad no sea una emoción, sino un estado del ser. Y de ese estado pueden derivarse emociones, sensaciones, perspectivas y otros subproductos de nuestro cuerpo.
 
Creo que se confunden las satisfacciones por logros externos o por aficiones o pasiones por algun tema con un estado interno del ser.
 
Aún en lo breve del articulo me da la impresion de que el desacuerdo sigue como desde el principio de los tiempos.

Me parece que un estado de felicidad deviene de la intención de la persona por no aferrarse a elementos externos (conseguir un titulo, una pareja, reconocimiento social, una casa, un coche especial, etc) y del hecho de hacerse y sentirse responsable de su vida por completo. Esto es sumamente importante pues si no asumimos nuestra propia responsabilidad, siempre estamos esperando que algo externo nos aporte la felicidad y si eso no sucede...ese algo (padres, profesores, compañeros, jefe, estado, pobreza, maldad humana, etc)  tiene la "culpa" de nuestra infelicidad.

Este juego infantil nos empobrece y nos arincona en una suerte de impotencia para sentirnos bien. Nos restamos a nosotros mismos la capacidad de ser felices. Terminamos dando al médico, al psicólogo, a un medicamento o a quien sea la potestad de hacernos sentir mejor.

Para poder aceptar nuestra responsabilidad primero es necesario que nos aceptemos como somos o como estamos -feo, bonito, arrogante, sumiso, egoista, seguro, inseguro- y no aferrarnos a conseguir una imagen de nosotros que sentimos que no somos. Aferrarnos a una imagen que debemos dar y darnos a nosotros mismos nos lleva a un estado de violencia interna que exteriorizamos en todos nuestros actos; cuando defendemos a ultranza una opinión, cuando descalificamos sin escuchar, cuando nos negamos a indagar sobre nosotros mismos, cuando actuamos con suposiciones o creencias, cuando no dudamos de nuestros criterios, etc.
 

Aceptar y sentir que solo existe el momento presente para ser feliz, aceptarme, aceptar, escuchar y no dejar todo esto para un futuro inexistente, es lo que nos libera de la violencia interna (resentimiento, envidias, enojos, intransigencia...).

Alguien dijo que "lo que es adentro es afuera". Esto es aplicable a nosotros mismos: si albergamos esos sentimientos dentro de nosotros, nuestras acciones en el mundo estarán teñidas por ellos. Pienso que todas las posibilidades están dentro de nosotros, pero necesitamos ayudarle con la intención, aceptación y responsabilidad de nuestra propia vida.

La felicidad no es producto de mercado, pero muchas veces se toma como tal al tratar de conseguirla/perseguirla y en ese caso nunca la encontraremos donde queriamos o creiamos encontrarla.

Saludos cordiales,
Isabel Hdez Negrín
928 475540
655 838462
isabel.surac@telefonica.net

 

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